Thríhnúkagígur: Explora el único volcán del mundo con cámara magmática accesible
Un viaje único al interior de un volcán inactivo en Islandia revela un paisaje subterráneo de colores vibrantes y misterio científico.

Thríhnúkagígur, un volcán cercano a Reykjavík, Islandia, es el único en el planeta que permite a científicos y turistas descender a su cámara magmática vacía a través de un ascensor abierto. Esta cámara, con paredes de colores intensos, ofrece una experiencia sin igual para explorar el sistema interno de un volcán.
Este fenómeno es excepcional porque, a diferencia de otros volcanes, la cámara magmática de Thríhnúkagígur no se ha llenado de magma solidificado tras su última erupción hace 4,500 años. Los expertos aún investigan por qué el magma desapareció, lo que convierte a este lugar en un laboratorio natural para entender mejor la dinámica volcánica.
Un descenso único al corazón del volcán
Desde 2012, visitantes pueden acceder a la cámara magmática de Thríhnúkagígur mediante un ascensor de cable abierto, construido originalmente para científicos. La cámara tiene una profundidad de aproximadamente 210 metros, más del doble de la altura de la Estatua de la Libertad, y un área de más de 3,000 metros cuadrados para explorar.
Los visitantes descienden en una jaula metálica hasta el fondo de la caverna, donde pueden caminar libremente y admirar las paredes decoradas con tonos bronce, índigo y azul, resultado de la interacción de microbios, gases ricos en azufre y fragmentos de roca.
El misterio de la cámara vacía
Normalmente, tras una erupción, el magma restante se solidifica y llena la cámara magmática. Sin embargo, en Thríhnúkagígur, el magma parece haberse 'drenado' hacia la corteza terrestre, dejando un espacio vacío que intriga a los científicos.
"Es como si alguien hubiera quitado el tapón y todo el magma se hubiera ido por el desagüe.", explica Haraldur Sigurdsson, vulcanólogo y profesor emérito de geología marina y geofísica.—Haraldur Sigurdsson
Este fenómeno único permite estudiar un volcán desde dentro, algo imposible en otros lugares del mundo.
Colores y vida en un entorno extremo
Los colores vivos en las paredes de la cámara se atribuyen a la presencia de microbios y gases sulfurosos que pintan zonas de amarillo y naranja, mientras que las rocas desprendidas forman manchas índigo y azul.
Aunque ocasionalmente se observan pequeñas emisiones de vapor, estas son causadas por el agua que gotea sobre las lámparas y no indican actividad volcánica inminente.
Tres picos y una historia volcánica milenaria
Thríhnúkagígur debe su nombre a sus tres picos alineados, cada uno con una antigüedad diferente: el más joven data de hace 4,500 años, el intermedio de hace 5,000 años y el más antiguo de hace 50,000 años, formado bajo una capa de hielo.
El acceso a la cámara magmática se encuentra en la cima del pico más joven, punto de partida para esta aventura subterránea.
Un futuro seguro para un volcán dormido
Aunque Thríhnúkagígur se ubica en la dorsal mesoatlántica, una zona tectónica activa, no se espera que entre en erupción próximamente, lo que permite que esta maravilla geológica siga siendo un destino seguro para la exploración científica y turística.
Este volcán ofrece una oportunidad única para comprender mejor la dinámica interna de los volcanes y la interacción de la vida microbiana en ambientes extremos, abriendo nuevas puertas a la investigación geológica y biológica.



