Gaza enfrenta una crisis sanitaria: ratas y comadrejas invaden campamentos de desplazados
La plaga de roedores agrava la difícil situación humanitaria tras meses de conflicto

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En los campamentos para desplazados en Gaza, la guerra ha dejado una devastación que ahora se traduce en una invasión de ratas, comadrejas y otros roedores que atacan a la población vulnerable, incluyendo bebés y ancianos. Las familias viven con miedo constante, ya que estos animales no solo causan daños físicos, sino que también propagan enfermedades.
Esta situación crítica de salud pública se suma a la falta de reconstrucción y servicios básicos, mientras las agencias internacionales y autoridades locales luchan por controlar la plaga y mejorar las condiciones sanitarias en medio de restricciones y un conflicto que aún no encuentra solución.
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Ataques nocturnos y miedo constante en los campamentos
Familias desplazadas en Gaza relatan cómo ratas y comadrejas irrumpen en sus tiendas durante la noche, mordiendo a niños y adultos. Samah al-Daabla recuerda el terror cuando su hija de cuatro años fue atacada por una comadreja, dejando heridas sangrantes y una larga recuperación. Otros casos incluyen a personas mayores con diabetes que han perdido partes de sus dedos por mordeduras.
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Un entorno propicio para la proliferación de plagas
El colapso de la infraestructura en Gaza, con aguas residuales corriendo por los campamentos y montones de basura acumulados, ha creado un ambiente ideal para la reproducción masiva de roedores y otros parásitos. La falta de saneamiento y la destrucción de tuberías y plantas de tratamiento agravan la crisis, especialmente con la llegada del clima cálido.
- 80% de los sitios de desplazados muestran presencia visible de roedores.
- 1.45 millones de personas afectadas por la infestación.
- Más de 111,500 casos reportados de enfermedades por parásitos externos este año.
- Más del 80% de los hogares sufren infecciones cutáneas y erupciones.
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Respuesta internacional y obstáculos en la ayuda
Organizaciones como la OMS y UNICEF trabajan para mejorar el control de plagas, drenaje y saneamiento, pero enfrentan limitaciones por la falta de acceso a equipos pesados y materiales esenciales. Israel, que controla las fronteras, permite la entrada de algunos insumos, pero restringe otros por motivos de seguridad, complicando la reconstrucción y el manejo de residuos.
"Lo que se necesita es una campaña a gran escala para tratar los problemas de basura y escombros en toda Gaza", afirma Ettie Higgins, representante adjunta de UNICEF en Palestina.
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Perspectivas y desafíos futuros
Con la infraestructura mayormente destruida y sin avances en la reconstrucción, la población de Gaza enfrenta un futuro incierto. La llegada del verano podría aumentar la proliferación de plagas, elevando los riesgos para la salud. Mientras tanto, las familias continúan vigilando sus hogares para protegerse de los ataques nocturnos, en un contexto donde la paz y la normalidad parecen aún lejanas.


